Una prótesis dental es una restauración hecha a medida para reemplazar uno o varios dientes perdidos o reconstruir piezas muy deterioradas. Su objetivo es devolverte la capacidad de masticar y hablar con comodidad, recuperar la estética de tu sonrisa y proteger el equilibrio del resto de la boca. Puede ser fija, como las coronas, los puentes o las prótesis sobre implantes, o removible, como las dentaduras completas o parciales.
Una buena prótesis empieza mucho antes de fabricarla: requiere un diagnóstico cuidadoso, unas encías sanas y una planificación detallada. Estas son, de forma orientativa, las fases habituales del tratamiento en nuestra clínica:
En la primera visita escuchamos qué te preocupa y qué esperas del tratamiento. Realizamos una exploración completa, radiografías y fotografías y, cuando es necesario, un escaneado digital de la boca y un estudio 3D. Con esta información valoramos el estado de los dientes que se conservan, del hueso y de la mordida para proponerte las opciones más adecuadas para tu caso.
Una prótesis solo dura si se apoya sobre una boca sana. Antes de rehabilitar tratamos las caries, también las que quedan bajo empastes o coronas antiguas, y la gingivitis o periodontitis si la hay. En muchos casos además conviene hacer antes ortodoncia para alinear, nivelar y distribuir los espacios. Así la prótesis es más conservadora, más estética y más estable.
A partir del estudio digital diseñamos la futura prótesis teniendo en cuenta la función, la estética y las proporciones de tu rostro y tu sonrisa. Si se necesitan implantes, planificamos su posición en función de los dientes que se van a colocar, lo que ayuda a lograr un resultado más natural y un reparto equilibrado de las fuerzas al masticar.
Según el tipo de prótesis, puede ser necesario preparar los dientes de soporte, como ocurre con las coronas y los puentes, o colocar implantes dentales. Si el caso lo requiere, en esta fase también se realizan procedimientos de regeneración de hueso o de encía. Siempre que es posible, colocamos una prótesis provisional para que no estés sin dientes durante el proceso.
En colaboración con el laboratorio de prótesis, confeccionamos la prótesis a medida y realizamos las pruebas necesarias para ajustar la forma, el color, la mordida y la fonética. Cuando todo encaja y estás conforme con el resultado, colocamos la prótesis definitiva y comprobamos que te resulte cómoda al comer y al hablar.
Igual que los dientes naturales, una prótesis necesita cuidados para conservarse en buen estado. Te enseñamos a limpiarla correctamente y programamos revisiones periódicas para controlar el ajuste, la mordida y la salud de las encías y de los tejidos que rodean los implantes, con el fin de prevenir problemas como la periimplantitis.
Reponer los dientes perdidos con una prótesis bien planificada aporta beneficios que van más allá de la estética. Estas son algunas de sus principales ventajas:
Una prótesis bien adaptada te permite volver a masticar una mayor variedad de alimentos con seguridad. Masticar bien facilita la digestión y ayuda a mantener una alimentación variada y equilibrada, algo especialmente importante con el paso de los años.
Diseñamos cada prótesis de forma personalizada, cuidando el color, la forma y el tamaño de los dientes, así como su relación con la encía y los labios. El objetivo es que el resultado se integre con armonía en tu sonrisa y en las facciones de tu rostro.
La falta de dientes puede dificultar la pronunciación de algunos sonidos. Al reponerlos, la lengua y los labios recuperan sus puntos de apoyo y el habla resulta más clara y natural.
Cuando falta un diente, las piezas vecinas y las opuestas tienden a desplazarse hacia el hueco, lo que puede alterar la mordida y complicar la higiene. Reponer los dientes ausentes ayuda a mantener el equilibrio de la boca y a repartir mejor las fuerzas al masticar.
Las prótesis sobre implantes se sujetan en el hueso, por lo que no se mueven al comer ni al hablar y no necesitan adhesivos. Además, no obligan a tallar los dientes vecinos y ayudan a limitar la reabsorción del hueso que se produce tras perder un diente.
Poder sonreír, comer y conversar sin preocupaciones influye directamente en el bienestar diario. Muchos pacientes nos cuentan que, además de la función, recuperan la seguridad para relacionarse con los demás.
Te mostramos la evolución de uno de nuestros pacientes rehabilitados con prótesis. Cada caso es único y el resultado depende de la situación de partida y de los cuidados posteriores.
La doctora Lucía Álvarez, cofundadora de la Clínica Dental Segura-Mori & Álvarez, es licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid. Cursó el Máster en Rehabilitación Oral en la Universidad de Oviedo y el Máster en Odontología Estética en la Universidad Complutense de Madrid, una formación que le permite diseñar prótesis que combinan función y estética. En los casos que lo requieren, planifica cada rehabilitación junto al doctor Luis Segura-Mori, periodoncista e implantólogo, para que la prótesis se apoye sobre unas encías y un hueso sanos.
Dientes fijos cuando faltan varias piezas o todas.
Las prótesis sobre implantes son, en muchos casos, la alternativa más estable para reponer dientes perdidos. Los implantes actúan como raíces artificiales integradas en el hueso y, sobre ellos, se coloca una corona, un puente o una arcada completa.
Cuando faltan todos los dientes de una arcada existen dos grandes opciones: la prótesis fija sobre implantes, atornillada, que solo puede retirar el dentista, y la sobredentadura, una prótesis removible que se ancla a los implantes mediante unos retenedores y ofrece una sujeción mucho mayor que la de una dentadura convencional.
La elección depende del hueso disponible, del número de implantes que pueden colocarse, de tus preferencias y de la facilidad de higiene. Como la prótesis convive con la encía, en nuestra clínica cuidamos especialmente los tejidos que rodean los implantes, desde la planificación hasta el mantenimiento.
El precio de una prótesis dental varía según su tipo (fija, removible o sobre implantes), el número de dientes que hay que reponer, los materiales elegidos, como la cerámica, el zirconio o la resina, y la necesidad de tratamientos previos, como el tratamiento de las encías, la colocación de implantes o la regeneración ósea.
Por eso elaboramos cada presupuesto de forma individual. Tras la primera consulta, que es gratuita, te explicaremos las opciones adecuadas para tu caso, con sus ventajas y limitaciones, y te entregaremos un presupuesto detallado por escrito.
Depende de varios factores: cuántos dientes faltan y dónde, el estado de los dientes que se conservan, la salud de las encías, la cantidad de hueso disponible, tu salud general y tus preferencias, por ejemplo, si prefieres una solución fija o removible. En la primera consulta estudiamos tu caso y te explicamos las alternativas posibles, con sus ventajas e inconvenientes, para que puedas decidir con toda la información.
La prótesis fija, como una corona, un puente o una prótesis sobre implantes atornillada, permanece en la boca y solo puede retirarla el dentista; se percibe de forma muy parecida a los dientes propios. La removible, como una dentadura completa o parcial, se quita para limpiarla y para dormir. Suele ser una opción más sencilla y económica, aunque ofrece menos estabilidad. Las sobredentaduras sobre implantes son removibles, pero sujetan mucho mejor.
Cada prótesis se diseña a medida, ajustando el color, la forma y el tamaño de los dientes a tu sonrisa y a tus facciones, por lo que el objetivo es que se integre con naturalidad. Durante las pruebas podrás ver cómo queda y comentarnos cualquier detalle antes de colocar la prótesis definitiva. Como con cualquier tratamiento nuevo, es normal necesitar unos días de adaptación al hablar y al masticar.
No existe una duración fija. Depende del tipo de prótesis, de los materiales, de los hábitos (por ejemplo, si aprietas o rechinas los dientes), de la higiene y, sobre todo, de las revisiones periódicas. Con el tiempo, el hueso y las encías cambian, por lo que algunas prótesis, especialmente las removibles, pueden necesitar ajustes o rebases. Un buen mantenimiento es la mejor forma de prolongar su vida útil.
Las prótesis fijas se cepillan como los dientes naturales, completando la limpieza con cepillos interproximales, seda dental específica o irrigador, según te indiquemos. Las removibles deben retirarse para limpiarlas a diario con un cepillo y productos adecuados, y para limpiar también encías y dientes. En todos los casos son importantes las revisiones periódicas para controlar el ajuste y la salud de las encías o de los tejidos alrededor de los implantes.
Sí, pero primero hay que tratar y estabilizar la enfermedad de las encías. Colocar una prótesis sobre una encía inflamada o con periodontitis activa compromete su ajuste, su duración y la salud de los dientes o implantes que la sostienen. Por eso, en nuestra clínica la valoración periodontal forma parte de la planificación de cualquier prótesis, y el doctor Segura-Mori, periodoncista, coordina esta fase cuando es necesario.
Nuestro objetivo es que no tengas que estar sin dientes. En la mayoría de los casos colocamos una prótesis provisional mientras se fabrica la definitiva o mientras los implantes se integran en el hueso. En determinados casos de implantes también puede valorarse la colocación de dientes provisionales fijos el mismo día. Te explicaremos en cada fase qué opción es la más adecuada para ti.